VIVENCIAS METAFÍSICAS

Capítulo 18

Alejandro en sus sueños entraba a un pueblo cerca de la montaña, en cuya cima permanecía Isabel prisionera, las calles quedaron vacías, sus habitantes sabían de su llegada, le veían a través de sus ventanas, no salían de su asombro al verle dispuesto a subir la montaña, él había oído decir que en el interior, hay muchos peligros difíciles de vencer, comenzó a sentirse nervioso, con solo pensar en su amada recobraba nuevamente la confianza y la fuerza necesaria para seguir adelante, además percibía que Nereida permanecía a su lado, aunque no la veía, estaba ahí para darle su ayuda en los momentos más difíciles.  Antes de emprender el viaje, tenía que ser examinado si podía continuar su camino. 

               Isabel en el planeta de Alithor, aprendía sobre el comportamiento del ser humano, su instructor le decía, todo lo que aprendas tendrás que ponerlo en práctica, solo así por experiencia propia podrás comprobar la realidad de los hechos, puedes leer infinidad de libros, pero si no los analizas con lupa, o mejor dicho, si no vivencias lo leído, estarás como al principio, naufragando en altamar y no conocerás el motivo de tu existencia, nadie nace de teorías, con creer o no creer no llegamos a ninguna parte, si quieres guiar a las personas a una vida llena de felicidad, deberás encender tu fuego interior para que te conviertas en antorcha de luz, así verás mejor el camino y si no, seguirás ciega guiando a ciegos. En la mente están las causas de nuestros males, es preciso conocerla, estudiarla desde diferentes ángulos para saber cómo funciona, en qué medida nos condiciona para actuar de una determinada manera, sin conocimientos adquiridos nadie puede construir ni reparar una máquina y nosotros no somos una excepción, somos aún más complejas y perfectas de las que se han inventado, las personas de tu planeta ignoran por qué y para qué viven, son autómatas que van de un lugar a otro, movidos por los deseos, están fascinados ante la casa bonita, la muchacha guapa, el automóvil último modelo, la ambición no tiene límites, quieren adueñarse del mundo entero y para conseguirlo no les importa atropellar a cuantos se crucen en su camino, la tierra produce alimentos para todos, sin embargo, hay millones de personas que pasan hambre por culpa de unos cuantos insensibles al dolor humano, acaparan todo sin importarles la suerte que corren sus semejantes, no son felices, la ambición les tiene trastornados, Isabel escuchaba con atención a su instructor y comprendía perfectamente todo lo que le decía, porque le tocó vivirlo en carne propia, entonces le preguntó, ¿qué podemos hacer para cambiar la mentalidad de estos señores y que puedan compartir sus riquezas con los que no tienen?, desgraciadamente nada contestó el instructor, tienen la mente petrificada y están ciegos ante los ojos de la sabiduría universal, si quieres transformar el modo de vida de los habitantes del planeta tierra, tendrás que comenzar con los niños, ellos tienen una mente receptiva, capaz de asimilar lo nuevo, es indispensable modificar el sistema educativo en las escuelas y colegios, hacerlo más dinámico y práctico, los cimientos de la educación, no deben estar enfocados única y exclusivamente en capacitarlos para que se ganen la vida, sino para que aprendan a vivir en armonía consigo mismo, con sus semejantes y con la naturaleza, solo así es posible crear una sociedad más generosa y comprensiva, dicho esto el instructor se despidió y ella quedó pensativa diciéndose a sí misma; claro, si los niños crecieran sabiendo que les espera vivir en un mundo contaminado, en medio de guerras y si son educados para combatir y evitar estos males, más adelante siendo mayores ocuparan las directivas de las empresas, tanto privadas como públicas empleando nuevas políticas en beneficio de todos, regresó a su cuerpo, era hora de levantarse para asistir a la Universidad y averiguar sobre los exámenes, desayunó junto con sus primos, quienes decidieron acompañarla.

               Alejandro se preparaba para realizar una jornada más junto a su padre y sus dos hermanos, así transcurrió el día, por la tarde recibió la llamada de Isabel, le comunicó que ya estaban inscritos para el examen y que debe ir a la capital, él se mostró agradecido repitiéndole varias veces que la quería mucho y que se dirigía a la fundación para ayudar a Fernando a repartir alimentos y ropas y que además tiene que acompañar a Jorge al médico que siente un fuerte dolor en el estómago, ella le manifestó que sería gratificado por todo lo que hacía a favor de esos niños, se despidió mandándole besos y abrazos.

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