PRIMEROS LOGROS DE LA NUEVA SOCIEDAD. ALEJANDRO COMIENZA SU TRABAJO EN EL TERCER NIVEL DE LA MONTAÑA

Capítulo 48

               Durante las vacaciones, en el pueblo, Alejandro e Isabel muy contentos de los resultados obtenidos en la fundación, trabajaban sin descanso, los niños mostraban gran interés en aprender con el nuevo sistema de educación, eran más creativos, así lo demostraban los trabajos realizados en distintos talleres de carpintería, electricidad, informática, mecánica, artes plásticas, música, en la empresa veían las primeras producciones de ladrillos, tejas, ventanas, puertas, muebles, crianza de animales de donde adquirían la leche, el queso, la carne, cosechaban muchos tipos de alimentos como las frutas, verduras, hortalizas, él recomendaba que el alimento debe ir de la tierra directamente a la cocina, enseñaba una adecuada alimentación enriquecida con vitaminas y proteínas. 

               Antes de que ellos retornaran a la capital, José Luis le contaba a Alejandro que él es el padrino de bautizo de Isabel, que la quiere como a una hija, desde que era muy pequeña siempre supe que era especial, por eso no he dudado en apoyarles, tuve que hablar con mis amigos empresarios para que de la misma manera fueran benefactores, nosotros apoyamos económicamente, pero ella y tú, representan el alma de la Fundación como también de la empresa, todos están contentos por las enseñanzas que dan, la forma de comportarse sin pretender ser más que ellos, sino uno más de la familia, por ello te recomiendo que se cuiden muchísimo en especial mi ahijada, hay a quienes no les gusta lo que están haciendo, van contra sus intereses y moverán fichas para impedir que sigan influenciando en la forma de actuar y pensar de los pueblos, quisiera contratar dos guardaespaldas que cuiden de ustedes, él le dice que no es necesario, el pueblo es quien nos protege y ya lo han demostrado, después de despedirse de sus familias, regresaron a la capital con muchas más ganas de estudiar, trabajar para hacer cumplir los derechos más fundamentales de cada persona, servir al prójimo era lo que más les llenaba, sus rostros reflejaban felicidad, porque el esfuerzo que han hecho hasta ahora, comenzaba a dar sus primeros frutos. 

               Así pasaron los días, los meses, los años, a Alejandro le faltaba poco para graduarse como médico, durante de ese tiempo, Isabel se dedicó a dirigir manifestaciones con paros de brazos caídos, incluso en varias ocasiones tuvo que hacer huelga de hambre, para que el gobierno hiciera cambios en su política económica apoyando a las pequeñas y medianas empresas, cobrando más impuestos a los que más tienen, aplicando recursos para una mayor producción; de esta manera, se logró en parte, resolver la crisis, en muchos otros países siguiendo su ejemplo, salieron a las calles, manifestándose contra la corrupción, pedían más atención para las clases más desfavorecidas, porque eran los más afectados, por su parte Alejandro seguía luchando con las bestias que hallaba en los huecos y recovecos de la cueva, luego de matarlas, subió varios kilómetros por un estrecho camino, llegó a un recinto de mediano tamaño, en cada pared había un espejo, solo uno de ellos conducía a la cima de la montaña, tenía que descubrir cuál era, al observarlos no notaba diferencias, parecían todos iguales, entonces recurrió a la meditación, sabía que con el razonamiento no obtendría la solución, la intuición era la clave, en un rincón de la cueva, se sentó buscando una posición cómoda, empezó a relajar su cuerpo, se concentraba en un determinado punto, dejaba pasar sus pensamientos como un ave que surca el cielo sin dejar rastro alguno, poco a poco su mente quedó totalmente tranquila, fuera de toda idea, pensamiento, concepto, advino lo real, la iluminación, en ese estado Alejandro veía que los espejos cambiaban de forma, de color, aparecían y desaparecían figuras. En el primero de estos, veía paisajes hermosos pero de repente surgían otros menos hermosos y por último solo miraba un hueco sin fondo, se dio cuenta de que solo era un espejismo, algo que parece ser y no lo es, en el segundo espejo veía un montón de gente dedicados a la magia, hacían aparecer y desaparecer objetos, al divisar esta escena llegó a la conclusión; que lo que veía era ilusión, por tanto, producto de la mente, en el tercer espejo observaba una ciudad muy moderna con grandes edificios, las mujeres vestían prendas de gran valor, de pronto se esfumó y en su lugar aparecía un pueblo muy viejo, con mucha pobreza, sus casas y calles estaban totalmente descuidadas, después de reflexionar, dedujo que la riqueza material y la pobreza espiritual no podrían mostrarle el camino, al acercarse al cuarto espejo, pudo verse de cuerpo entero, tenía de la cintura para arriba apariencia humana y de cintura para abajo aspecto de animal, se acercó más y vio a Isabel a través de sus ojos, de inmediato comprendió que ese espejo era la entrada y que se encontraba en la mitad de la montaña, le faltaba humanizar la parte de animal que le quedaba.

               Terminada la experiencia mística, atravesó el espejo, el ambiente parecía tranquilo, no escuchaba volar ni una sola mosca, se sentó en la primera roca que encontró, miraba a su alrededor, no veía ninguna señal de vida, parecía estar en medio del desierto, decidió meditar para saber qué pasaba, en estado de éxtasis, descubría que debajo de la tierra, había criaturas moviéndose, una vez finalizado el arrobamiento espiritual, buscó entre las rocas algunos sitios que tuvieran conexión con el subterráneo, al localizar uno, entró para inspeccionar, vio muchos huecos por donde corría humo negruzco, el olor era insoportable, al fondo escuchaba ruidos como si hubiera personas hablando y a ratos oía carcajadas, entonces decidió salir, se situó en la entrada de la cueva, se concentró pronunciando ciertas palabras mágicas logrando que una de las perlas doradas se convirtiera en una bola de fuego recorriendo el subsuelo, al poco rato salían a la superficie un sin fin de criaturas de diferentes tamaños, muy similar al animal de Tasmania que conocemos, hablaban y tomaban las formas que quisieran, parecían pacíficos, unos se le acercaban para conversar, él procuraba conocerlos muy bien para planear por dónde y cómo atacarlos, además tenía que estar alerta porque en cualquier momento podían apuñalarle por la espalda, uno de ellos adoptó la apariencia de santo, se le acercó y comenzó a platicarle de temas religiosos, le decía que el amor era uno de los más sublimes sentimientos, al poco rato otro se le aproximó, parecía un caballero muy elegante, recitó versos muy románticos con los que cualquier mujer caería rendida a sus brazos, él hacía esfuerzos para ver su verdadera fisonomía, juzgaba que el delito también se esconde tras la oración y tras el verso, después que se apartaron, decidió seguirlos sin ser visto, al llegar estos a la entrada de su refugio, tomaron su forma natural y penetraron en ella, en el interior se sentían cómodos cómo eran, en cambio, afuera adoptaban distintas formas porque querían impresionar para ser admirados. Alejandro comprendía en qué dimensión de su naturaleza se encontraba, era otro tipo de lucha la que tenía que preparar, sabía muy bien que sus contrincantes eran demasiados astutos y con mentiras podían engañarlo, él se mantenía atento para no caer en sus trampas.

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