LOS ELEMENTALES DE LA NATURALEZA

Capítulo  63

               Durante la cena, Martín le decía a Alejandro que tenía que hacerse cargo de la Fundación dos semanas, tiempo que duraría su viaje por distintos países de África. Al día siguiente muy temprano, después de acompañarle al aeropuerto, salía con su esposa e hijo a una playa solitaria, no les gustaba el bullicio de la gente, ya que espantaban a las criaturas inteligentes del mar, el contacto con ellas era vital, les transmitía mucha energía y la alegría de vivir, era un ritual, una fiesta del alma, estaban compenetrados con la naturaleza, también se hacían visibles las criaturas inteligentes del aire, de la tierra y del fuego, cogieron varias ramas secas para hacer una fogata, Miguel corría de un lado para otro tratando de atrapar  a una de estas criaturas que se escondían tras las rocas, en el momento que cogieron a Miguel y le suspendieron por el aire, sintió miedo y comenzó a decir mamá ven, eran las primeras palabras que pronunciaba, entonces los silfos le transportaron a los brazos de su madre, si el ser humano recobrara su inocencia todo a su alrededor sería magia, el astro rey se veía majestuoso en el horizonte y a los pocos minutos se perdía como si el mar se lo tragara, cogieron a su hijo de las manos y regresaron a casa.

                En las clases de botánica que impartía Isabel en el jardín del colegio, entregó a cada estudiante varias semillas para que aprendieran a sembrarlos, les comentaba que las plantas no solamente son raíces, tallos, hojas flores y frutos que también tienen alma, sienten si se les menosprecia o se les quiere, al igual que los animales y las personas. Dentro del aula les exhibía distintos dibujos de los elementales que habitan en la Naturaleza, les decía, estas son las salamandras que viven dentro del fuego, cambió de lámina, donde se veía a unos niños muy hermosos, eran los silfos que flotaban en el aire, luego les mostraba a las ondinas que se encontraban en las aguas de los ríos, les enseñó otra imagen, ahí estaban las ninfas, bellas doncellas que habitan los lagos, a medida que les hablaba sacaba más dibujos, entre estos se hallaban las nereidas, las hadas y cuando les mostró la figura de los gnomos, uno de los alumnos expresó, yo tengo un amigo igualito, vive allá en las minas, mi papá y sus amigos se ríen, dicen que hablo solo y juego sin sentido alguno, Isabel le explicaba que estas criaturas no se aparecen a toda la gente porque saben que corren peligro, se hacen visibles solo a quienes ellos creen conveniente y tú eres uno de esos afortunados que puedes comunicarte con ellos, estos seres gobiernan las distintas manifestaciones de la madre naturaleza, siendo estas; el agua, el aire, el fuego, la tierra, gracias a ellos la naturaleza tiene vida, las plantas nos proporcionan alimentos, medicinas, la tierra nos da minerales, son estas entidades luminosas las que realizan estos trabajos, sin ellas no tendríamos los elementos indispensables para la vida, por eso es muy importante tratar con cariño a las plantas, a los animales, a nuestros semejantes, no contaminar el aire, el agua, el suelo porque les estamos haciendo daño a estas criaturas, para que se den cuenta de esto que les hablo, en sus casas escojan una planta y trátenla bien con palabras bonitas; al mismo tiempo, toquen sus hojas, tallos, flores con delicadeza, acariciándolas, estén siempre pendientes regándolas periódicamente, entonces notarán que se pone robusta, se las ve alegres, sus hojas brillarán más, como han hecho una bonita amistad, el elemental de esa planta, de igual manera, velará por el bienestar de la persona que la cuida con mucho amor, a la salida de la escuela, Isabel veía a sus alumnos caminar evitando pisar las plantas, otros se acercaban para ver las flores, con las manos las tocaban con delicadeza, al observar esto se puso muy contenta de haber logrado que sus alumnos  comprendieran la importancia de vivir en armonía con la naturaleza.

               El resto del día se puso a estudiar las sustancias que dañan el medioambiente, revisó los tratados que se han elaborado por parte de los gobiernos para frenar la contaminación,  no quería perderse  ningún detalle, tenía que trazar un plan minucioso para hacer frente a estos gigantes  de la economía mundial,  quienes no estarían dispuestos a colaborar en gran medida para que dejen sus fábricas de echar humo por sus chimeneas, siendo abogada analizaba y estructuraba leyes para proteger a la inmensa mayoría, víctimas de los estragos que ocasiona la emisión del dióxido de carbono, como las enfermedades, disminución de los alimentos que nos proporciona la naturaleza, ante estos daños ocasionados escribía, se deben gravar impuestos a las fábricas, a los dueños de los vehículos que contaminan, cuya recaudación iría a las personas afectadas, así misma se decía si la revolución industrial ha sido la causa y ante la irresponsabilidad del hombre será mejor que volvamos a los tiempos antiguos, a la época de la gente que se desplazaba en carruajes tirados por caballos, entre pensamiento y pensamiento pasaron las horas hasta que llegó Alejandro y salieron a dar un paseo por los alrededores.

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