ALEJANDRO MANIFIESTA SU AMOR A ISABEL

Capítulo 11

Durante todo este tiempo, Isabel aprendió de cómo se desenvuelven los habitantes del planeta que visita en sus sueños, era un modelo de sociedad justa, progresista, armónica y feliz; por ese mismo motivo decidió continuar sus estudios en la Universidad en la carrera de Ciencias Jurídicas, para aprender, cómo funciona la nuestra, el porqué de tanta injusticia, la desigualdad de derechos y oportunidades entre sus habitantes, sabía que tenía que luchar para enmendar los errores que se cometen para que todos gocen de los mismos privilegios, quería una sola gran nación de verdaderos seres humanos y no de seres insensibles al dolor ajeno que abundan en nuestro planeta Tierra.

Al día siguiente de la celebración de bachilleres, Alejandro salió en dirección al parque para encontrarse con Isabel, una vez sentado en el banco, Ana una compañera del colegio se aproximó a su lado y comenzó a contarle sobre sus planes de viajar a la capital para estudiar en la Universidad, Isabel al llegar, se detuvo a varios metros al ver que él conversaba con una amiga, decidió esperar hasta que ella se fuera, cuando se marchó, se aproximó, le saludó con un beso en la mejilla, él le preguntó por su retraso, ella le contestó que le observaba mientras hablaba con Ana y le preguntó si es su novia, es solo una amiga respondió, se dio cuenta, que ella se estaba enamorando de él, entonces pensó que ya era hora de decirle lo mucho que la amaba. Aprovechando la ocasión, le pidió que le acompañara el próximo día al pueblo donde nació, para hacer algunas diligencias que su padre le había encargado, ella aceptó con la condición que regresaran antes de las nueve de la noche, él le prometió que así será y quedaron en verse a las siete de la mañana en la estación del tren.

Ambos acudieron a la hora convenida, el tren partió a las siete y treinta, durante el viaje ella le decía que dentro de una semana tenía que viajar a la capital para inscribirse en la Universidad y que él igualmente debería hacer lo mismo, quien le contestó que le gustaría muchísimo, pero todavía no sabía, porque sus padres necesitaban su ayuda, además ¿quién se encargaría de los niños?, ella le sugirió que hablara con sus padres diciéndoles que sus dos hermanos mayores podrían realizar su trabajo y de los niños se podría ocupar Fernando, él ya ha recibido bastante ayuda por parte nuestra, es el más preparado, también reúne las condiciones para reemplazarnos y sé que está dispuesto a aceptar, se lo presentaremos a nuestros benefactores y les diremos que nosotros estaremos al tanto de los gastos y todas las veces que vengamos al pueblo, les informaremos de los movimientos que se han realizado, dicho esto, él no pudo ocultar su alegría diciéndole que era una gran idea, de esta manera, nos capacitaremos aún más para brindar nuestros servicios a los más necesitados, estudiaré medicina y crearé un hospital para que los que no puedan pagar un médico, tengan asistencia gratuita, ella conmovida por estas palabras apoyó su rostro en su hombro y él suavemente extendió su brazo para abrazarla y muy emocionado de tenerla cerca le preguntó si se acordaba del día que tropezaron y se chocaron siendo todavía niños, ella respondió que si se acordaba y él continuó diciendo que a partir de ese momento cambió totalmente el destino de su vida, que sintió que el mar se le venía encima, que por un segundo tuvo mucho miedo, pero luego el mar me abrazaba diciéndome que siguiera el dictado de mi corazón, que tiene sus razones que la mente no es capaz de comprender; desde entonces no he dejado de pensar ni un solo minuto en ti, siento que la vida me sonríe, que las estrellas siguen mis pasos, que el sol alumbra mi camino, una mañana de primavera quise escribirte una poesía, intenté una y otra vez pero no me salían los versos, así aprendí que cada página de tu vida es una inspiración en mi alma, esta no solamente se escribe, sino también se vive y tú eres la poesía viviente en lo más profundo de mi ser; Isabel levantó el rostro para ver a Alejandro y le preguntó si soñaban, él le respondió que no, que su corazón palpita por ella como palpitan las estrellas en cada rincón del universo, te amo, tú eres mi mundo, dichas estas palabras se fundieron en un beso, ambos sintieron ser el uno para el otro, ella colocó su mano sobre su mejilla confesándole que no sabía en qué momento se enamoró de él.

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